martes, 27 de mayo de 2008

UTPMP: Relaciones internacionales


Un Techo para mi País junto a Un Techo para Chile se postularon en el primer semestre de 2006 a un crédito internacional al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la necesidad concreta de obtener el marco teórico del desarrollo del proyecto.
El propósito era la implementación latinoamericana de UTPMP, que en ese momento postulaba para el impulso de las sedes Argentina, Perú, México, El Salvador y Colombia. Para dicha presentación, era necesario un "proyecto de desarrollo" y no la construcción de viviendas mínimas de emergencia.
"La posición de la organización fue asegurar al BID que podía llegar a la segunda etapa de desarrollo, si primero pasaba por la primera etapa de construcción de viviendas. El resultado fue que el BID le aprobó un préstamo de 7 millones de dólares para alcanzar el objetivo", explicó José Coppari, Director Social de Un Techo para mi País Argentina, Oficina Córdoba.
El préstamo cedido por el organismo internacional solventa en un primer lugar el desarrollo de oficinas locales (sueldos del personal contratado, alquileres, difusión, papelería, gráfica, entre otros). Es decir, sienta las bases para lograr, en un segundo lugar, el financiamiento concreto de los programas de Habilitación Social, que pretenden re-insertar a las comunidades excluidas dentro del circuito económico-productivo.
Este objetivo debe cumplirse en el marco de 5 años, con una evalución intermedia a los 2 años de la implementación, y con una alícuota de financiamiento decreciente a medida que se sucede el tiempo. "Primero financian un 90% del presupuesto semestral de la oficina, al siguiente semestre un 80%, y así continua. Hoy Córdoba recibe sólo el 50%, y recibió en el mes de marzo a un consultor externo del BID que realizó un monitoreo de las actividades que vienen llevándose a cabo", finalizó Coppari.










UTPMP: La autoridad


Un Techo para mi País tiene su Oficina Central en Santiago de Chile. Oganizacionalmente, esta oficina es la máxima jerarquía dentro de la organización a nivel latinoamericano, es decir que representa y determina lo que es y no es la institución.
A nivel práctico, es quien determina la visión macro, líneas de trabajo y políticas con las que la organización lleva adelante su labor, además de velar por el efectivo cumplimiento de la misión, visión y principios de UTPMP.
"Oficina Central es quien ejerce el control de gestión sobre las oficinas locales, y quien tiene el deber de aportar herramientas para el adecuado desempeño de las oficinas locales en relación a los objetivos propuestos. Como superior jerárquico, es quien vela por los derechos y las obligaciones de cada país que implementa el proyecto UTPMP", resumió José Coppari, Director Social de Un Techo para mi País Argentina, Oficina Córdoba.

(Imagen: www.untechoparamipais.org)





domingo, 25 de mayo de 2008

UTPMP: organización para la acción


UTPMPA trabaja con un Modelo de Intervención Social (MIS) que comprende la realidad de los asentamientos y de las familias que viven en ellos desde el marco teórico de vulnerabilidad social, a partir del cual se han diseñado estrategias de intervención que apuntan a provocar un cambio significativo en la condición de vulnerabilidad social de las familias de los asentamientos, que les permita contar con herramientas y capacidades efectivas para superar su condición de pobreza y salir de los asentamientos de forma autónoma.
Este modelo cuenta con tres etapas de trabajo, que consisten básicamente en:

Primera etapa: Construcción de viviendas de emergencia. Consiste en la construcción de viviendas de emergencia para las familias que viven en asentamientos marginales. La vivienda que se construye es básica, un primer paso entre la pobreza total y la vivienda definitiva. Se trata de una solución que permite contar con un lugar íntimo, digno y protegido, desarrollar un espacio para la familia, y lo más importante, generar el sentimiento de propiedad alcanzado gracias al esfuerzo y al ahorro que se les pide a las familias (pagan el 10% de la vivienda).
La construcción conjunta de la vivienda básica entre familias y voluntarios actúa como un puente de entrada entre los pobladores y los universitarios, viviendo estos últimos una experiencia que les permite conocer directamente la pobreza, logrando una conciencia social que influirá en el futuro cuando ejerzan como profesionales.



Segunda etapa: habilitación social en asentamientos.

Consiste en la implementación de planes de habilitación social para lograr el trabajo conjunto de la comunidad con el fin de transformar el asentamiento en "barrio". En esta etapa los habitantes de los asentamientos detectan sus necesidades y se organizan, con el asesoramiento de UTPMPA, para generar soluciones que las satisfagan. Para ello se trabaja de forma integral con: capacitación en oficios básicos, microcréditos, planes de salud, planes de Educación (nivelación escolar para niños y adultos), asesoramiento jurídico, entre otros.

Tercera etapa: Vivienda Definitiva. Constituye el cierre del proceso de trabajo mediante la implementación de soluciones habitacionales definitivas a los pobladores de los asentamientos en los que UTPMP trabaja. Se busca generar soluciones habitacionales para toda la comunidad, construyendo nuevos barrios integrados a la ciudad, que mantengan a la vez todo el capital social de la comunidad, como un paso definitivo en pos de abandonar el círculo de extrema pobreza.



UTPMP: la convicción necesaria para ser y crecer


UTPMA nació a partir de la experiencia y el impulso entregada por Un Techo para Chile (UTPCH), una de las obras sociales más exitosas y reconocidas de ese país. Esta organización comenzó su trabajo en 1997 cuando un grupo de jóvenes inquietos por la realidad de pobreza que existía en ese país decidió organizar trabajos en el sur del territorio, convocando a personas de distintas carreras y universidades. Desde esa fecha ha construido más de 30.000 viviendas mínimas para las familias, gracias al esfuerzo y al entusiasmo de miles de jóvenes voluntarios. Actualmente, UTPCH trabaja con más de 18.000 jóvenes voluntarios al año en la construcción de viviendas y en programas de habilitación social.

Modelo solidario de exportación
Un Techo para mi País (UTPMP) nace en 2001, y tiene la misión de transmitir e implementar este esquema de trabajo a otros países de Latinoamérica, donde muchas familias sufren condiciones de vida indignas. Hoy en día, UTPMP trabaja en 12 países del continente: Argentina, Colombia, Chile, El Salvador, Costa Rica, México, Perú, Ecuador, Paraguay, Brasil, Guatemala y Uruguay.
El comienzo de la Un Techo para mi País Argentina en Córdoba se ubica a mediados de 2002 cuando un grupo de jóvenes argentinos realizaron los primeros contactos con el equipo de Un Techo para Chile para poder adaptar su modelo a nuestro país.

Resultados inmediatos
En abril de 2003 se realizó la primera construcción de 16 casas en la ciudad de Jesús Maria (Córdoba), dando nacimiento a lo que hoy es la organización. En 2005 se abrió una oficina permanente y se consolidó el equipo de trabajo con más de 70 voluntarios fijos en el staff.
Al día de hoy se superaron las 180 casas construidas en Córdoba, en los asentamientos de Costa Mirrizi, El Tropezón, Cooperativa Atalaya, Villa La Tela Sangre y Sol, Bajo Pueyrredón, Campo de la Ribera, La Lonja, El Nylon, Los Galpones, Sector Argüello Junior; trabajando con universitarios, empresas y escuelas secundarias.

En expansión
En 2006 se abrió la oficina regional Buenos Aires dando verdadera proyección nacional al proyecto y se construyeron más de 20 casas. Hoy son más de 50. Durante 2007, se abrió una nueva oficina regional en la ciudad cordobesa de Río Cuarto con lo que el alcance de UTPMPA se extiende cada vez más.


Un Techo para mi País

Un Techo para mi País Argentina (UTPMPA) es una organización no gubernamental latinoamericana de jóvenes voluntarios. El trabajo de la organización está orientado a dos grandes dimensiones: por un lado, trabaja con sectores marginales para que, a través de un esfuerzo conjunto (sin recurrir al asistencialismo), logren desarrollarse como comunidad. Esta dimensión se ve plasmada a través de un proyecto que consta de tres pasos: la construcción de una vivienda mínima de emergencia; la intervención social, donde se investigan las necesidades de los habitantes del lugar; y por último, el desarrollo comunitario, donde se pretende que el asentamiento genere el “sentimiento de comunidad”.

Una forma de ver el mundo
Por otra parte, el trabajo de la institución se concentra en la responsabilidad que los jóvenes tienen en el destino del país. A través del contacto que los jóvenes –en su mayoría universitarios- adquieren con familias de bajos recursos cuando participan de las acciones de UTPMPA, logran obtener una nueva visión de la realidad, más integradora y libre de prejuicios.


El recorte

Si bien hay muchos autores desde los cuáles tomar la definición del fenómeno de las ONG en Argentina, en este trabajo se hará referencia especialmente a las ONG dedicadas a la esfera de la llamada cuestión social.

Para profundizar en la temática, se procederá al análisis de dos organizaciones no gubernamentales de carácter mundial/latinoamericano con presencia en el país: “La Luciérnaga” y “Un Techo para mi País Argentina”.

Nace un nuevo sector


El papel de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) ha adquirido especial relevancia en las últimas décadas, al ejercer una función dinamizadora y muchas veces crítica frente al gobierno. Este tipo de organizaciones constituye actualmente en el mundo el octavo sector en importancia económica, con activos totales de un trillón de USD. Emplean unos 19 millones de personas remuneradas, sin contar los innumerables voluntarios/as. Asimismo, las ONG gastan cerca de USD 15.000 millones anuales en desarrollo: aproximadamente la misma cantidad que el Banco Mundial.

Génesis y definición

La primera ONG internacional fue probablemente la Anti-Slavery Society (Sociedad contra la esclavitud), fundada en 1833. Otras ONG de época temprana surgieron por conflictos armados, como la Cruz Roja, que fue creada en 1850 tras la Guerra franco-italiana, o Salvemos a los niños, nacida después de la Primera Guerra Mundial.

No obstante, el término “organización no gubernamental” se generalizó a fines de la segunda guerra mundial, cuando la ONU quiso distinguir entre órganos intergubernamentales especializados y organizaciones privadas. El auge de estas entidades detona en la década del ’60, cuando la coyuntura sociopolítica y los cambios a nivel internacional permitieron un fermento excepcional para su creación.

En esta época, caracterizada por la fuerte presencia de movimientos civiles que cuestionaban ciertas estructuras del Estado y de la sociedad industrial (mayo francés, manifestaciones contra la guerra de Vietnam, primavera de Praga, etcétera) las ONG comenzaron a ejercer, en los países desarrollados, una función crítica respecto a los compromisos y obligaciones de sus gobiernos con los países del Tercer Mundo y, en definitiva, apostaron por la reflexión y la iniciativa individual frente a los problemas de las áreas subdesarrolladas.

Desde entonces, el camino recorrido se ha visto enriquecido con el nacimiento de nuevas ONG, el incremento de recursos canalizados desde fuentes privadas y públicas, y también por el reconocimiento de sectores diversos de la opinión pública.

Encuadrar en un único enunciado a las ONG existentes en los diversos países del mundo resulta difícil, dada la enorme variedad de formas institucionales y de actividades que realizan. De forma genérica, se puede decir que se trata de entidades independientes de la administración pública, que surgen a partir de la iniciativa ciudadana para el beneficio de la comunidad y sin fines lucrativos.

(imagen de Malagaes)