
El propósito era la implementación latinoamericana de UTPMP, que en ese momento postulaba para el impulso de las sedes Argentina, Perú, México, El Salvador y Colombia. Para dicha presentación, era necesario un "proyecto de desarrollo" y no la construcción de viviendas mínimas de emergencia.
"La posición de la organización fue asegurar al BID que podía llegar a la segunda etapa de desarrollo, si primero pasaba por la primera etapa de construcción de viviendas. El resultado fue que el BID le aprobó un préstamo de 7 millones de dólares para alcanzar el objetivo", explicó José Coppari, Director Social de Un Techo para mi País Argentina, Oficina Córdoba.
El préstamo cedido por el organismo internacional solventa en un primer lugar el desarrollo de oficinas locales (sueldos del personal contratado, alquileres, difusión, papelería, gráfica, entre otros). Es decir, sienta las bases para lograr, en un segundo lugar, el financiamiento concreto de los programas de Habilitación Social, que pretenden re-insertar a las comunidades excluidas dentro del circuito económico-productivo.
Este objetivo debe cumplirse en el marco de 5 años, con una evalución intermedia a los 2 años de la implementación, y con una alícuota de financiamiento decreciente a medida que se sucede el tiempo. "Primero financian un 90% del presupuesto semestral de la oficina, al siguiente semestre un 80%, y así continua. Hoy Córdoba recibe sólo el 50%, y recibió en el mes de marzo a un consultor externo del BID que realizó un monitoreo de las actividades que vienen llevándose a cabo", finalizó Coppari.



