
martes, 10 de junio de 2008
Las organizaciones en la era de globalización

Postura en equilibrio
Continuando con la línea de análisis del post anterior, que finaliza con una definición del rol de las ONG en el proceso de globalización actual, cabe aclarar que el papel asumido por las organizaciones no gubernamentales presenta matices múltiples, dependiendo de cual sea su lugar en un amplio espectro cuyos extremos están dados por dos posturas radicales. La responsabilidad de no resignarse

Los países del primer mundo llevan la delantera y con su superioridad económica, financiera y militar ejercen presión sobre las naciones en desarrollo. A veces, la modalidad es el desembarco directo, como lo hizo Estados Unidos en Irak, y otras veces los mecanismos son más sutiles y se canalizan por vías de mayor legitimidad, como las directivas del FMI sobre países deudores.
El papel de los relegados
Sin embargo, estas circunstancias no son justificadoras de la resignación. ‘Cada país tiene la globalización que se merece’, señala Aldo Ferrer en su libro ‘La Argentina y el orden mundial’. Esto implica que la responsabilidad por el desarrollo y por lograr la más adecuada inserción en el sistema mundial corresponde a cada nación. La búsqueda de la eficacia, del logro de una mejor calidad de vida, de una solvencia que permita enfrentarse a las grandes potencias permitirá reducir las asimetrías, siempre que se aplique una estrategia centrada en los factores endógenos de progreso.
La fuerza desde adentro
UTPMP: un sueño globalizado

UTPMP: el apoyo que apuesta al cambio
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) es uno de los organismos internacionales que financia las actividades de Un Techo para mi País. Esto sin duda, es uno de los factores que le da a la organización su carácter internacional.El apoyo y la confianza del BID se sustenta y justifica en una propuesta que acciona directamente sobre el campo con el cual trabaja y que obtiene resultados concretos sobre las poblaciones en las cuales interviene. Se justifica sobre un modelo que aspira a mejorar la calidad de vida de quienes sufren la extrema pobreza, y se aleja del asistencialismo impuesto por los entes gubernamentales latinoamericanos; propone una solución desde un lugar y una lógica distinta.
La integración entre estas dos instituciones, y el llevar a cabo la implementación de una política común, denota una nueva mirada sobre la realidad social y nuevos protagonistas en la escena mundial: el BID, un organismo que se asocia en forma directa como sostén de los gobiernos de América Latina, comienza a hacerse visible como un ente capaz de invertir y apostar por una organización de la sociedad civil liderada por jóvenes.
(Imagen: www.imagebank.com)
Luciérnaga: Redes en el mundo
Fue un amigo de Oscar Arias quien, a fines de 1994, y retornando de un viaje a España, le comentaba acerca de una revista de tirada mensual llamada La Farola, creada con el fin de convertirse en fuente de trabajo para jóvenes españoles en situación de calle.Llegaba así a nuestra ciudad el germen originario de la revista que, tiempo después y gracias a la popularidad ganada a nivel nacional (en especial por su aparición en el programa de televisión Sorpresa y 1/2), se convertiría en ejemplo para otras iniciativas parecidas en diferentes puntos del país.
“Ángel de lata” – Rosario, Santa Fe
Pero eso no es todo. La idea llegó luego a Brasil de la mano de Luisao, un joven emprendedor que, con un proyecto financiado por Artemisia, visitó La Luciérnaga a fin de comenzar una publicación de características similares en el país vecino, llamada Menisquencia.
La Luciérnaga como respuesta social
En el año 1994, Oscar Arias y Fabiana Visintini realizaban talleres el los lugares marginados de Córdoba, en un programa dependiente del ejecutivo municipal. Pero la realidad superaba los aporte oficiales, por lo cual se acuerda con el gremio gráfico una bolsa de trabajo. El proyecto no llega a concretarse porque hasta estos pequeños avances llegan los efectos de la crisis del gobierno de angelocista en lo provincial y el “efecto tekila” a nivel mundial. La devaluación mexicana impacto con fuerza en la sociedad argentina, aumentando el índice de desempleo, disminuyendo el PBI y el consumo, y afectando el déficit fiscal, entre otros (ver nota Clarín, año 1996). La globalización, entendida como lo que sucede en un lugar puede tener consecuencias mundiales, manifestó toda su fuerza en este impacto. (Sobre la crisis de la administración del gobernador Angelóz ver la publicación de un micro semanario de Junio de 1995).
En ésta eclosión con efectos trasnacionales, Argentina, como país subdesarrollado salió perjudicado. Profundizó el proceso de apertura de fronteras y endeudamiento público, como alternativas para salir de la inminente crisis, que se sintió principalmente en los sectores más vulnerables. Los chicos con los que trabaja Oscar Arias en Villa La Tela fueron uno de ellos: a mediados de 1995 el proyecto oficial se truncó por las dificultades económicas del gobierno de turno, y los chicos quedaron nuevamente al margen de la sociedad.

Tapa de la primera publicación de "La Luciérnga", el 20 de Julio de 1995
Han pasado 13 años, de aquella primera publicación, y la fundación creció en cantidad de integrantes y en objetivos y actividades. Ahora, so sólo es una fuente de trabajo alternativo, también desarrolla: acciones educativas, proyectos recreativos y deportivos, espacios sociales de intercambio, asistencia alimentaria y asesoramiento legal, promoción de micro-emprendimientos, prevención de situaciones de violencia social y búsqueda permanente de una mirada social sin discriminación a las personas de bajos recursos y trabajadores de la calle.
UTPMP: un modelo que muta

Es así como Un Techo para mi País Argentina establece que su fin último es "lograr que se genere dentro del asentamiento el sentimiento de comunidad, con vecinos unidos, concientes de sus derechos y obligaciones como ciudadanos, que han adoptado una sensación de pertenencia y de responsabilidad por su barrio".
La explicación a dicho cambio se encuentra en el análisis de la pobreza en el país, y en como adaptar un modelo que de solución a la misma. Sin duda, y pese a que cada nación vela por una misma misión, visión y objetivos; y trabaja bajo iguales principios y valores, la forma en que los mismos se desarrollan en cada territorio deben adecuarse a lo que las necesidades en él procuran.
Una misma organización con presencia en 12 países de América Latina, que se propone "luchar contra la extrema pobreza en el contienente", que exporta un modelo para paliar la misma, muta sus formas y se reestructura. Esto borra de escena los efectos negativos que se asocian a menudo al concepto de globalización: dependencia, pérdida del límite de las fronteras, imposiciones de los más fuertes sobre los más débiles.
UTPMP se transforma en una organización que respeta la idiosincracia de cada una de las naciones que la conforman y que entiende la diversidad sobre un igual problema estructural. Se transforma es un ejemplo de política organizacional ya que tiene en cuenta la esencia y pensamiento de cada oficina.
lunes, 9 de junio de 2008
Una luz de esperanza
Empezó ofreciendo un trabajo alternativo mediante la venta de una revista de interés social en las esquinas del centro de la ciudad, pero luego amplió sus actividades a la educación, la cultura, la salud y la generación de micro-emprendimientos, para mejorar la calidad de vida de los niños, adolescentes y jóvenes trabajadores y sus familias.
Sus actividades no sólo se expandieron en variedad, sino también a nivel territorial, promoviendo la generación de pequeñas luciérnagas en el resto del país y el exterior.
A continuación, les mostramos cómo es la fundación desde adentro y qué logró, contado por sus protagonistas.
(Video: noviembre del 2005)
La fundación en primera persona: un luciérnago
Juan Pablo, es uno de los protagonistas de la fundación, formó parte de los vendedores de revistas durante años hasta que actualmente desarrolla un nuevo emprendimiento: el Luci-vird. Participó de manera activa en distintos aspectos: lavaplatos en el comedor, vendedor callejero, promotor del programa de ayuda social “Corazón Luciérnaga”, miembro del equipo del taller de radio que dio lugar al programa “Caretas”, guía y acompañante en un programa para dar a conocer a los extranjeros la fundación (que llegaban para compartir ideas o por simple curiosidad de conocer), uno de los fundadores del Luci-Vird, organización que ofrece el servicio de limpieza de vidrios a locales y edificios del centro de la ciudad. Afirma que la Luciérnaga le brindó la “contención” y la “oportunidad de crecer”, permitiéndole lograr un lugar en la sociedad. En este sentido, refiere al trabajo de Oscar Arias, creador de la fundación, y la Luciérnaga en la sociedad cordobeza:
Antes de ser un exitoso canillita y emprendedor, Juan Pablo vivió en la calle en contacto permanente e implicado en robos, ventas ilegales de mercadería y consumo de drogas, y estuvo más de dos años en el Penal San Martín. Llegó a la cárcel en el 2000, al filo de la crisis económica y social que sacudiría al país un año después, pero que en su hogar ya se empezaba a sentir. “Mi vieja había vendido las herramientas de mi viejo, y peleándola mi mamá imagínate solita con mi viejo inválido, yo le había pegado una puñalada a unos chicos (a dos) me fui a Ushuaia, mi hermana embarazada, y mi otro hermano se juntó, se fue, o sea que quedó sola con todo eso y empezó a vender cosas”, relata al preguntarle por qué volvió a robar en Córdoba. Los siguientes tres meses trabajo de vendedor y remisero, empresas que fracasaron y renovó lo que él llama la carrera delictiva que lo condujo directo al Penal. Fue en la celda del Pabellón Iglesia donde conoció La Luciérnaga, al leer una publicación del Cabezón Sotelo, un poema a las madres. La revista quedó impregnada en su memoria, hasta el día que salió de la cárcel y al necesitar una silla de ruedas para su padre fue directo a la fundación, que le consiguió una por el programa Córdoba Solidaria.
A partir de allí el vínculo con La Luciérnaga creció, aunque como él dice “no fue fácil”, se sentía “tentado a robar”, pero la contención permanente de la fundación le permitió marcar su propio camino. Al recordar a los amigos que dejó atrás y a cómo muchos de ellos murieron o están en prisión reflexiona: “Todas esas cosas es como que te van cambiando, la historia de la vida de cada uno, que los crucé, los conocí, tuve una relación con los guasos, pero yo elegí otro camino que por suerte es más largo”.
Señala como responsables de su crecimiento, no sólo a la fundación, sino también al apoyo de los compañeros, a los aportes humanitarios y económicos de distintas personas y organizaciones, como el caso del Banco Mundial que les otorgó un premio de 10.000 dólares en un concurso nacional de proyectos sociales.
Juan Pablo, al medio, junto a los principales gestores del micro-
emprendimiento "Luci-Vid" a horas de pintar la nueva sede.